El taxista estaba entrando por unas de las tantas rutas que le había pedido, no entendía muy bien pero no es como si me importaba lo que el pensara, no esperaba que alguien que supiera ya mi ubicaciones encontrara tan fácilmente el camino a mi nuevo lugar, también puede ser que estoy paranoica pero mejor dejo eso a la imaginación. Aprieto la bolsa de papel que está a mi costado, el recuerdo de tenerla a mi lado me hace entender de dónde vengo, hacia donde quería ir y a donde realmente es que voy. Me hace recordar mi diario rojo y todos los secretos que allí guardan, todos mis planes y mis inseguridades. -Deténgase aquí- murmuro cuando estamos a unas cuadras de llegar al lugar en donde me estaré quedando, o mejor dicho. Mi nuevo departamento. Algunos pensaran que me mude del pent-house p

