Raymond ha decidido quedarse en silencio luego de toda la información que le he dado, tampoco es que espere su lastima, aunque dudo mucho que realmente él quiera darme un poco de eso, no lo espere antes menos ahora, aun así lo debe tener en su cabeza. Los pensamientos carcomen más rápido de lo que piensas, dímelo a mí que cargo este maldito peso. -No tienes que quedarte en silencio por mis problemas- suelto aquello de la nada, la vía se está volviendo un poco más rocosa y algo inestable, la tierra comienza a subir por los costados cuando la todo terreno está pasando por encima de ella. -No puedo creer algunas cosas, las demás considero que si- dice con algunas pausas, no le presto mucha atención a sus palabras porque mi mirada está más que fija en la inmensa bodega que está ahora delante

