Dante la llevo al cuarto mientras continuaban besándose en los labios, conocía tan bien su casa que no tuvo necesidad de ver para saber por dónde iba, además no quería separarse de su amante que oficialmente se había convertido en su sumisa y eso iba con muchas cosas incluidas, iba a poder cuidar de ella, cumplir sus caprichos, a pesar de ser una idea retrógrada y algo que ya se había quedado casi en el olvido, pero él sería el proveedor mientras ella se quedaba en casa, aunque conociendo a Victoria estaba seguro que buscaría la forma de trabajar. La bajo cuando llegaron al cuarto y apartó el vertiginoso escote del vestido liberando sus senos de las telas para poder agacharse un poco, quería besarla, pero agacharse tanto era algo complicado pues su amor era bastante bajita de altura y su

