Cuando la función terminó ya era bastante tarde, el sol incluso se estaba comenzando a poner, pero Dante todavía le regalo otro momento inolvidable a Victoria y es que consiguió poder hablar con los actores, Victoria no solo se llevaría en la mente un momento de diversión sino también un recuerdo fotográfico con las personas que le provocaron todas las risas, uno de los actores le regaló un sombrero autografiado y otra actriz un abanico igualmente autografiado en agradecimiento a las bonitas palabras que Victoria tuvo para ellos. Al salir del teatro el sol se había ocultado completamente y Dante no podía llevarla a casa con el estómago vacío así que su siguiente parada fue un restaurante cinco estrellas en el cuarto piso de una tienda de lujo. – Es un lugar muy lindo. – comentó mientras v

