Dante subió al piso donde estaba su cuarto, lo acompañaban Lorenzo y Jace que iban discutiendo qué tipo de pasos iban a tomar desde ese momento en adelante, lo que Dante quería era cerrar la plataforma de subasta y para eso iba a necesitar ayuda de una rusa con mal carácter que no se iba a negar a ayudarlo, pero buscaría enterarse de todo el chisme. – Voy a llamar a Odette y le diré lo que pasó. – dijo Dante mientras se quitaba la corbata. – Podemos ir a Francia y aniquilar al hijo de esa perra, él va a seguir con su asqueroso legado. – Lorenzo alzó un poco la voz. – Cállate que Victoria está durmiendo en el otro cuarto. – Dante lo regaño. – No es buena idea estar hablando aquí. – Jace habló en un susurro. – ¿Dante? – la voz de Victoria hizo que los tres voltearán a verla. –¡Corazón!

