Ese lunes Victoria se había levantado temprano porque quedo con Atenas de ir al campo de tiro a practicar un poco y a votar cualquier sentimiento de ira o enojo que tuviera acumulado porque le prometió que le enseñaría a como golpear a puño cerrado, Dante sabía dónde iba a estar y por temas de trabajo no pudo acompañarla aun cuando ella se lo propuso, de pura suerte fue así porque sin saberlo pudo haber generado situaciones incómodas e indeseables. Atenas no pudo ir a recogerla a casa porque se vio enredada en un tráfico terrible así que Victoria pido un Uber para moverse porque seguía sin conseguir un auto y no quería llevarse el de su madre pues la mujer iba a salir. – Mamá, me voy. – fue a la sala a despedirse de la mujer con un beso en la mejilla. – Ten cuidado cariño, no me has dich

