El gran día de la boda llego, Victoria estaba emocionada por su hermano Christian y su cuñada Sasha, Dante y su prometida se pusieron guapos en su propia casa y es que irían directo a la iglesia como los invitados pues Victoria no pudo ser parte del cortejo de la novia para acompañarla en los momentos previos porque no despertó del todo bien y tampoco quería estar pasando por ese momento, durante la noche estuvo con dolores de cabeza y Dante como siempre estuvo acompañándola en su mal momento de insomnio por ese dolor. Con el vestido puesto se vio en el espejo del cuarto y pasó las manos por su abdomen alisando la tela que se había arrugado un poco, se movió hacia un lado y después hacia el otro asegurándose de que la prenda se viera bien desde todos los ángulos, vio a Dante y no se pudo

