Narra Daniel Jugueteé con el tenedor, pinchando una y otra vez la comida que tenía en el tupper. No podía dejar de pensar en Nahu, me preocupaba que estuviera demasiado estresado con el asunto de conocer a mi mamá y tener que lidiar con la suya el mismo día. Suspiré, tomé un poco de comida con el tenedor y me la llevé a la boca. Ya no tenía más hambre de repente, pero no podía no comer, no quería terminar cayéndome por una baja de presión. Terminé lo que tenía en el tupper y saqué mi celular para mandarle a Nahu el mensaje de siempre, pero no me contestó, supuse que estaría durmiendo todavía, ya que no había podido hacerlo en la noche. —Qué cara, Dani. ¿Te pasa algo? Levanté la vista a Carla, mi compañera de trabajo. Ella había entrado unos días antes que yo en reemplazo de una chica qu

