Elena puso una sonrisa y miró a todo dónde se puso extremadamente seria. — Bien ya que ninguno quiere a voluntad, de manera obligatoria todos se van a enfrentar a mí, dicho esto en posición de ataque — — Señorita Elena puesto que muchos van a recibir una paliza, ¿Podemos hacer esto más interesante? — — ¿Qué deseas? Javier y escucho lo que me propongan — — ¿Sí alguno te logra derrotar nos concedería tu mano en matrimonio? — — Ja, ja, ja, tan simpático, pero está bien, sí me logra alguno de ustedes derrotar les concedo ese deseo — Eso puso muy serio al Rey y algo bastante molestó al escuchar a todos muy contentos y planeando todo lo que harían con ella al tomarla como esposa. — General Jonathan, ¿Vas a permitir eso? — — ¡Su majestad!, es decisión de ella, la verdad no me interesa y

