David le gruñó a Matthew. —Cuida el tono con el que le hablas a mi omega. Más tarde el que gritaba era Alejandro. —¡Son 18 hoyos y no has podido hacer ni el primero, David! ¡No quiero perder por tu culpa! —¡Váyanse a la mierda!—Les gritó el otro alfa, enojado por la conducta tan obsesiva de sus primos.—¡Esto es para divertirnos, no para estar peleando! —¡Se juega para ganar, David! —Sí, no seas tan niña y juega bien.—Replicó Matthew. Ahora fue Harper la que salió en defensa de su pareja. —¡No le hables así a mi David! Los cuatro se enfrascaron en una pelea mientras Olivia se tapaba los oídos. —¡Ya fue suficiente!—Gritó la omega rubia.—¡Se quejan del abuelo y ustedes están igual! —¡Son estos que se ponen de intensos por algo estúpido!—Refunfuñó David.—¡Aprendan que la vida no es

