Enseñarla a cocinar

1099 Palabras

Había un par de cosas que a la madre de Alejandro no le gustaban de su nuera. Llevaba poco menos de un día de conocerla y ya había decidido que no era la Omega adecuada para su hijo. Olivia era un encanto, una Omega muy linda y tierna, pero que no servía más que de adorno. Por la historia que les contó, asumió que Olivia sería un poco torpe en cuanto a las tareas hogareñas. La pobre estuvo perdida durante las compras en el supermercado. Agrandaba los ojos ante cada nueva recomendación que le daba, la pobrecita, sin duda abrumada con todo lo que desconocía. Con el mejor ánimo del mundo, se dispuso a darle un tour informativo acerca de productos para el hogar y las mejores marcas de alimentos. Era su más grande deseo que Olivia supiera cómo agradar a Alejandro, no porque tuviera que servirl

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