Alejandro fingió escuchar el resto de la conversación con Sunny, su agente inmobiliaria, pero lo cierto es que su corazón y su mente estaban puestos en una omega rubia de la que se sentía muy orgulloso. Eres mimada y caprichosa, pero siempre has tenido un corazón de oro. Y eso es justamente lo que hace que no pueda dejar de amarte, Olivia. *** Alrededor de las once de la mañana, cuando estaban tomando cócteles al lado de la piscina, Harper se levantó saltando y gritando como una cachorra cuando David llegó. Susi observó con una pequeña sonrisa cuando la pareja se dio un abrazo y un beso mientras el alfa cargaba a su omega y le daba vueltas en el aire. —¿Me extrañaste, Harper? —Me bronceé las nalguitas para ti. ¿Quieres ver? —Ante el tono provocador de Harper, el alfa gruñó y le dio

