Todo me parecía lindo, excepto que las personas viven en un ritmo como si tal el mundo girara por consecuencia de andar rápido en sus cosas, "pali pali" rápido, rápido.
Creo que para todas las cosas, hay límites, si uno no le da el debido tiempo para hacer las cosas bien, no servirán, ejemplo: si pones a una fruta a madurar, se tomará su debido tiempo para el proceso, ay que ser rápido cuando se debe ser lo y hay que saber poner un hasta aquí cuando es debido, todo a su debido tiempo para las cosas en conformidad, solo es mi punto de vista, claro está.
Hoy me toca presentar a la agencia donde debo iniciar mi trabajo y por el asunto que vine aquí. Mentiría decir que no estoy nerviosa, me está matando el temor la incertidumbre, pero ahora ya estoy aquí y debo tomar al toro por los cuernos y echarlo a andar.
Me doy un baño caliente y es que por más que el día está soleado se siente un aire frío que me congela hasta las víceras, caliento mis manos una con la otra, veo que todos andan muy tranquilos como si tal el frío no les afectara, pero a mí en particular me está congelando como paleta de frutas dentro del congelador.
Me visto, ay no traje chaquetas gruesas para protegerme del intenso frío que se siente, cuando bajo al vestíbulo, me espera un chico guapo y joven, creo que redondea sus 24 años, y es que parecería que todos se esmeran para verse guapos y presentables. Atractivos, diría yo, el chico está reluciente, me saluda, en un inglés entendible, pero no perfecto, yo le respondo a su saludo y lo hago de doble manera, _"Good Mornig" "Buenos días" estoy decidida, que yo les enseñaré algo de español, incluso al portero o al transeúnte.
Me abre la puerta de un vehículo color blanco y me invita a entrar, lo hago, si soy descabellada mente confianzuda, ¿ Verdad? Pues no se si sea parte de la empresa que el viene a recogerme, pero me estoy yendo con él. Bueno según mi naturaleza, hago señas de la cruz en mi misma, que me proteja el padre el hijo y el espíritu Santo, el joven me mira por el espejo retrovisor y yo le clavo la mirada también.
Y es que tímida no soy, soy parrandera, rumbera y extrovertida hasta los huesos, mi mamá siempre me decía, "ay mija, habrá algo a lo que le temas confrontar" entre comillas, pues es bueno ser aventada mija, pero no siempre, y no en todas las circunstancias y en todos los asuntos.
Ay que rico sentir, recordarla ahora mismo a mi madre, ahora que estoy lejitos de casa. Ahora es cuando la estoy echando de menos, que granuja soy.
El chico me mira una y otra vez por el espejo retrovisor, ! w******p boy! Le digo, "I want to learn spanish" "¡Ohh!" le hago un gesto de sorpresa agradable bostezando una sonrisa a medias.
El me sonríe y yo le levanto los pulgares de ámbas manos para arriba en son de estar de acuerdo.
Conforme va corriendo el carro el chico, dice en frase aprendida, "¡Hula, cómostás! Miii numbres Kim Jihu. Yo quedé muy sorprendida a la vez satisfecha de su desempeño, dije :
—¡Bravooo! Dándole aplausos.
El sonrió de vuelta e inclinó su cabeza hacia adelante tal como haciendo una pequeña reverencia.
Volvió para verme por el espejo retrovisor, supuse que los Coreanos eran tímidos y que no tendría la iniciativa de entablar una conversación conmigo, pero me equivoqué, el chico era alguien muy conversador, que a pesar de la barrera de la comunicación, ahí estaba él tratando de hacerme conversación.
Recordé que en todas partes habrá personas tanto sociables y extrovertidos como personas reservadas y distantes, lo que hace la diferencia es la actitud generalizada de un sector.
Por ejemplo, se estima que un latino en general, es más descuidado y relajado que un coreano promedio, y que al contrario, un coreano es reservado y cuida mucho de su propio espacio, pero no se aplica precisamente en todos los latinos la descripción primera, o no se aplica en todos los Coreanos, lo segundo.
"My name's Jane" le digo, por qué clarito noté que al decirme él su nombre de pila completo, esperaba que yo dijera el mío.
"Mi nombre es Jane" casi le deletreo toda la frase al man. Bueno ya sabes cómo somos nosotros las personas en toda Latinoamérica, parrafraseamos, adoptamos, mezclamos y hacemos una mixtura de letras, pero nos entendemos, que es lo principal.
El me sonríe otra vez, me digo a mi misma, "eh algo quiere este granuja" pero bueno, yo podría tomar lo que yo quiera de él "exactamente".
Al llegar al edificio alto y de color blanco, me entretuve mirando hacia arriba, y es que caía bien la frase, "nadie sabe lo que tiene, hasta que ya no lo tiene", al ver los rascacielos, ver un mundo casi de concreto y vidrios, hojalatas, empecé a pensar en mi país, un mundo lleno de naturaleza.