Sed

719 Palabras

—¡No sé de qué estás hablando, salvaje! Ese olor estaba impregnado en su ropa, podía percibirlo el doble debido a lo sensible que se encuentran mis sentidos. Me acerqué para olfatear más de cerca y solo brotaba ese fuerte olor. Con una mano sacudí las fundas de su traje por fuera y por el piso cayó una bola blanca, rodando por el mismo pasillo hasta detenerse a unos pies nuestros. Lo reconocí debido a las imágenes que mostraban en internet. —¡¿Ahora cómo piensas defenderte, infeliz?! Unas enfermeras intervinieron, amenazándonos a los dos de que llamarían a seguridad sino nos deteníamos. Solo por esa razón fue que lo solté. —Esto no se va a quedar así. Esta vez pagarás por lo que hiciste. Esto es un delito, espero estés preparado para asumir las consecuencias de tus actos. —¿Eso qué de

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR