Mientras Elize se reducía a un intento que los demás consideraban en vano y absurdo, de advertirle a Catherina sobre Enzo; Sasha y Ezra partían al penthouse para encontrarse con su madre Teressa y hablar en buenos términos, aunque para sus sorpresas, ella iría acompañada de Charles. —Catherina, gracias por atenderme—le comentaba Elize a su amiga luego de haberla intentado contactar tres veces antes. —¿Porque estás tan loca llamándome? —inquirió desorientada Catherina al otro lado de la pantalla. —¿Enzo ya regresó a Francia? —Sí, regresó ayer. ¿Porque? ¿Estás asustada por Enzo? —Sí, Enzo estuvo aquí hace dos días. —Así que allí estaba...no me ha contado nada. ¿Y porque estas asustada? ¿Sucedió algo? —¿Enzo está por allí? —inquirió Elize precavida. —No, está en el hotel, vendrá

