Mi ritmo cardiaco se acelera al ver a un muy guapo Noé parado en mi puerta. Su cabello n***o estaba peinado de forma que parecía recién levantado de la cama, se veía desordenado y sexy. Vestía unos jeans que le asentaban demasiado bien, una camisa negra con los primeros botones abiertos y sus Vans negros fueron lo que completaron el look. Se veía joven y guapo. Combínalos con sus ojos de infarto y tenemos un modelo Abercrombie & Fitch en la mesa. —Pasa—digo, haciéndome a un lado para dejarlo pasar. —Con tu permiso—responde mientras se adentra en mi departamento —, debo decir que esta mierda es cara, está muy bien tu hogar. —Y no te imaginas como lo obtuve. —Y como está cena es la de los secretos, me vas a decir ¿cierto?

