-Si tuviera un secreto que nos separa, ¿me perdonaras? -sé que mi pregunta lo ha sorprendido porque ha dejado a un lado el ramen que iba a llevarse a la boca. -¿Por qué lo dices? Me encojo de hombros. -Es un decir-respondo vagamente. Estamos comiendo Ramen después de hacer el amor. Me siento adolorida por todas partes y aunque es un dolor bueno; estoy dejando que la culpa tras mis secretos este de lleno en mi vida. -Bueno, no creo que sea un decir si lo sacas al aire-la voz de Dank ahora es curiosa. -Pues, es solo que he estado leyendo estas novelas románticas-miento-, y quiero saber si tu también serias de esos maravillosos hombres que perdonan por que aman. Dank me escruta con la mirada un momento. Busca cualquier cosa que le diga lo que en verdad quiero decir o lo que pienso.

