Estoy temblando, tengo que hacer una llamada y no sé qué decir. -Tu puedes, nena-me apremia Dank. -¿Y qué le voy a decir? Dank lo piensa un momento. -Dale un excusa, dile que estas mal. -He intentado eso y solo me da unos consejos. No creo que quiera tomar un vuelo para verme porque: "estoy mal". -Hago comillas con mis dedos. Dank suspira. -¿De qué hablan normalmente mi hija y tu cuando se llaman? Pienso un poco y digo-: Por lo regular siempre es algo de la escuela. Sobre Harvard, sobre Nueva York y sobre los chicos que nos gustan. Dank frunce el ceño sobre lo último que digo. Creo que esta celoso. -Así que hablan de hombres -afirma-. Supongo que no soy yo el tema de conversación, pero, ¿hay alguien más, Jen? Su pregunta me sorprende. ¿Acaso está dudando? Tomo su rostro

