El juez es un hombre gordo de color n***o con una mirada intimidante. Seguro que ha de ser estricto con sus casos. Quiero que todo esto sea rápido. -Todos levántense -el juez dice alto y claro. Todos los presentes le hacemos caso y nos ponemos de pie. Todos los que han venido han tomado su lugar, y mi padre está en el lugar donde una acusado de homicidio o violación debe de estar. Es grotesco, pero no quiero cambiar de opinión. -El juicio entra en sesión -empieza-. Estamos aquí para apelar sobre la solicitud de Jenny Pearson, a favor de que se le sea dado el derecho de emancipación sobre el apellido de su padre. ¿Es eso cierto? -pregunta dirigiendo su mirada a mí. -Lo es -respondo sin dudas. -Bien, comencemos entonces. Llamo a la solicitante al estrado. Me levanto de la banca donde e

