Ya pasó un mes desde la muerte del hermanito de Alex, pasa demasiado rápido el tiempo. El viene mucho más seguido que antes a casa porque le gusta estar con mis hermanitos, dice que Ignacio le recuerda a Gastón de chiquito y tiene razón. Cada día está un poco mejor pero las noches son lo peor, el momento antes de dormir en el que empieza a recordar todo y se echa la culpa una y otra vez, por eso prácticamente hemos vivido juntos este último mes ya sea en la casa de él o en la mía, sus padres no saben cómo calmarlo y se ponen peor en ese momento. - Hoy... - estamos en el instituto, empieza a hablar pero no puedo continuar ya que si lo hace sé que va a llorar. - Si... lo sé bebé, lo sé - lo abrazo. Durante este maldito mes como dije, él se ha acercado solo conmigo, ya no sale a fies

