Me despierto y sigue todo oscuro. Estoy literalmente con medio cuerpo arriba de Alex, aunque está cómodo... me estiro unos centímetros para alcanzar el celular y se me cae. ¡Maldición! Me estiro para agarrarlo y lo logro, y, ¡maldición! Alex tenía razón en que estoy maldiciendo mucho, aunque a su vez me causa gracia. Prendo el celular y me cuesta acostumbrarme a la luz, cuando al fin lo hago veo que son las... 4 A.M... ¿4 A.M.? Wow, nuestra "siestita" duró un poco más de lo que teníamos planeado, que raro que no sonaron las alarmas. Aunque ahora que lo pienso, ¿qué alarmas? Si no pusimos ninguna, son vacaciones Eliana, por dios. Me levanto para ir hacia la cocina. Al bajar agarro la leche de la heladera y al darme vuelta la tiro al piso manchando todo porque veo a Alex acostado

