Para su buena fortuna aquel incidente nunca llegó a los oídos de Patrick, habría sido molesto tener que lidiar con la ira de Patrick por meterse con Daphne. Los días pasaron tranquilos, ocupados y tan inflexibles hasta el punto en que regresaban a casa a altas horas de la noche, el día anterior no había sido una excepción a la regla. — ¿Entonces me quieres explicar por qué me despiertas tan temprano? — Alice fue completamente arrastrada fuera de su habitación por Patrick, quien la despertó y obligó a arreglar. — Ayer estuvimos haciendo papeleo hasta la medianoche, quiero regresar a la cama. — No puedes, tú tienes que venir conmigo. — Contestó Patrick, quien se veía mucho más fresco y descansado que ella. — ¿Por qué ahora debo acompañarte a todas partes? Me gustaba más cuando salías y m

