Allí estaba él observándola fijamente dormir como si de un bebé se tratase, desde lo más profundo de su ser deseaba no tomar una decisión que terminará todo ese amor que le ha costado mucho volver a recuperar, pero siempre que trataba de ser ocurría algo que lo complicaba a tal punto que hasta ponía en peligro la vida de su amada rubia. El castaño jamás pensó en dejarla porque April se había vuelto en su centro además que le había hecho sentir una vez más aquello que pensó que había desaparecido con el tiempo cuando su amada fue enviada a ese lugar y reencarno en ella. Era tan diferente en muchos aspectos a esa dama que fue una vez un ser lleno de tanta libertad y plenitud, ahora era todo lo contrario pero lo que jamás perdió fue el gran corazón puro que poseía aquella que en el pasado

