Gabriel
La semana paso lentamente. La estadía en la escuela no me gustaba. La mayor razón eran esos chicos de quinto año, que me intimidaban.Lo habían hecho todos los días, y si no fuese por George, me habrían golpeado. Lo peor de la situación era que ansiaba golpearlos yo a ellos y mostrarles que no soy inferior a ellos sólo por ser de otra ciudad.
Más encima, nadie quería acercarse a mi, todos me ignoraban, quizas por miedo a ser golpeados tambien, pero si habia una excepción; George que almorzaba conmigo, y me explicó todo lo que tenía que saber sobre la escuela.
A veces Miki entablaba una que otra conversación, pero sinceramente el chico no me caía bien, no es que sea malo, si no que me parecía algo falso, con todos era una persona, pero con George se comportaba diferentes.
Pero aparte de todo lo malo de la escuela, seguia teniando un lado positivo, qué era George, un caballero de los que ya no hay, inteligente, divertido y ademas bueno en los juegos. Su personalidad me agradaba tanto, que llegue a soñarlo.
Llegué a considerar que me gustaba, pero no estaba seguro, solo hacia una semana que lo conocía, y tampoco yo tenía experiencias de ese tipo, jamás me habia atraído tanto alguien como lo hacía el.
Aunque no me molestaba el hecho de que me llegara a gustar.
¡Pero mierda que no podía sacarlo de mi mente!
Aunque había un problema, un gran problema que tenía nombre y apellido; Leon Miki. A ese chico si que le gustaba George, se le notaba a leguas, pero lo peor es que parecía ser correspondido.
Saqué esos pensamientos de mi cabeza antes de entrar a la escuela.
Llegue al salon justo a tiempo, por lo que no pude saludar correctamente a George, solo hice un mobkemto con la cabeza, el me sonrió.
¡Qué era guapo!
Tenia Historia, raramente mi materia favorita. El profesor aburría a todos, excepto a mi, me encantaba escuchar esos relatos.
-Chicos , les dejare tarea. Ahora les dictare las preguntas, y cuando vuelvan de la clase de gimnasia, las van a desarrollar. Por favor formen grupos de dos.
-¿Miki quieres trabajar conmigo?.- preguntó inmediatamente el chico que se sentaba a mi lado, un pelinegro con rostro serio, era otro de los que me habia ignorando desde que llegué a la escuela.
El primer día tomé asiento a su lado, y aún así nisiquiera una mirada me habia dirigido; un total mal educado.
-Claro.- dijo el Miki, con un tono algo ¿decepcionado?.
Miro a Geor unos segundos y luego al chico que seria su pareja de trabajo, para luego sonreirle.
Era obvio que quería hacer el trabajo con George.
-¿Quieres trabajar conmigo, Gabriel?.- preguntó George de repente.
¡Obvio!
-Seria un gusto.- dije intentando no sonar tan emocionado.
El profesor dicto las preguntas, y se retiro del salón para que nosotros vayamos a la clase de gimnasia. Pero no sin antes ponernos nuestras ropas de educación física.
Llegando a la cancha el profesor ya comenzó a gritar.
-Chicos comiencen a correr para calentar y luego tendremos un partido de fútbol.
Todos comenzamos a correr. Me gusta el deporte, pero aveces era muy holgazán, así que corría lento para no cansarme.
George se puso a mi lado, corriendo al mismo ritmo.
-Haces trampa.- rió, refiriéndose a mi lento trote.
-Me descubriste.- le dije sonriendo.- Y creo que tu estas haciendo lo mismo.
-Si, quiero tener toda mi energía para el partido de fútbol.
-Oh ¡yo también! espero que estemos en el mismo equipo.-
George asistió, y ambos trotamos en silencio, pero yo como tonto corrí torpemente debido a la precensia del chico ,y en lugar de mirar al frente lo miraba a el, a su rostro rojo y sudado, a su cabello pegado a el, sus labios entreabiertos para exhalar.. simplemente perfecto a mi vista.
*Boom*
Sentí un dolor fuerte en mi frente y caí al suelo,quede conmocionado.
Como consecuencia de ser tan distraído me di contra el arco de fútbol, golpeándome la cabeza; caí de trasero cosa que me dolió mucho.
-¿Estas bien?.- me pregunto George que se arrodillo a mi lado, puso su brazo alrededor de mi cintura, para que me pueda levantar.
-Oh, si estoy bien.- mentí!
¡Me dolía el trasero!.¡Y la frente!
Pero estaba también sonrojado, el seguía con su brazo en mi cintura. Sentía su sudor, mezclado con el mio.
Era.. excitante.
-Ten mas cuidado Gaby.
"Gaby" me llamo, fue la primera vez que me llamaba así y ya me encantaba como mi nombre salia de su boca.
Seguimos corriendo hasta completar cuatro vueltas. Cuando llegó la hora de jugar fútbol, el profesor nos dividió en dos grupos y afortunadamente yo estaba en el mismo equipo que George.
No me gusta alabarme mucho, pero soy muy bueno jugando y mi patada es verdaderamente fuerte.
-Vamos patea al arco Gaby!.- me grito George, dándome un pase. Y solo porque era el el que me pidió, me tenia que lucir.
Apunte al arco y patee lo mas fuerte que pude.
Pero, la pelota no entro, pues Miki quiso detener el balón y puso su cabeza en medio.
Cayo inconsciente en la cancha.
Aron
Al ver que Miki quedó desplomado en el suelo, me asuste mucho, corrí hacia el y trate de despertarlo. Pero no reaccionaba.
-Later, lleva a tu compañero a la enfermería.- gritó el profesor.
Asistí y tome a Miki en mis brazos, no pesaba mucho.
El profesor era un irresponsable, era su deber acercarse y cerciorarse que Miki estuviera bien, pero como era de esperarse, el tipo cargaba a otros su responsabilidad.
Levanté a Miki entre mis brazos, y comencé a caminar con el hasta la enfermeria.
De verdad estaba asustado por Miki , pero no pude evitar sonrojarme al sentir su cuerpo tan pegado al mio, y mucho menos su respiración en mi cuello.
Llegué y lo puse en la camilla.
-¿Que le paso?.- preguntó la enfermera.
-Lo golpearon con un balón en la cabeza.
-Lo revisare.- dijo ella y lo examino un momento.- No es nada grave, solo tengo que ponerle hielo en el golpe y esperar a que despierte, para luego darle una pastilla.
Dio vueltas hasta que saco hielo de un pequeño refrigerador y lo puso en la cabeza del rubio.
¿Sólo eso?
-No me mires así, estará bien.
-Solo estoy preocupado.
La enfermera estaba a punto de responder, pero un chico entro corriendo al lugar, estaba muy agitado.
-Sra enfermera, uno de mis compañeros se lastimo con una silla,¿Puede venir?
-Ya voy.- contesto seria, se levanto y me dio el hielo.- Pon esto en su cabeza hasta que yo vuelva, y si despierta, no permitas que se duerma.
-Esta bien.- contesté.
Otra irresponsable.
Ella asistio y salio dejándome solo con el hermoso chico inconsciente, el cual se removió un poco al sentir el frió otra vez, pero luego suspiró y se relajó.
Se encontraba muy lindo y relajado, parecía disfrutar de una agradable siesta, respiraba con su boca un poco abierta, se le veían apenas los dientes, ya que sus labios eran muy anchos.
¿Que sabor tendrían sus labios?
¿Estaría mal besarlo mientras esta inconsciente?
"¡Ay! cuanto me gusta ese niño". Pensé en ese momento.
Todos esos pensamientos pasaban por mi cabeza.Era mi oportunidad de probar sus labios, tenia que hacerlo, si no después me arrepentiría. Sabia que estaba mal, y aun asi me acerque lentamente hasta sentir su cálido aliento, bajo mis labios.. estaba tan cerca. Y a pesar de que mi conciencia me gritaba que no lo haga.. yo planeaba seguir.
-¡Miki!.- alguien grito mientras entraba y yo me alejé lo mas rápido posible.
-¿Como esta?.- su cara de preocupación daba miedo, pero al darme cuenta de quien era, fruncí el ceño algo molesto. Ese tal Georgon o Georger, o como se llame se sentó al otro lado de la camilla y detrás de el entro el niñato de pueblo.
-Esta bien, solo tengo que ponerle hielo en su cabeza y despertara.- contesté seco.
En esos momentos entró otra enfermera.
-Chicos me aviso la directora que habló con los padres de Miki, le dijeron que enviaran a su chófer para que lo lleve a casa, pero alguien deberá acompañarlo. ¿Puede algunos de ustedes?
-Yo.. podr..- quise decir pero me vi interrumpido.
-¡Yo! vivimos muy cerca y conozco a sus padres.- dijo ese más alto.
Fruncí el ceño. ¿Que se creia?
-Esta bien George, quédate el ya despertara. Mientras tanto Aron y Gabriel vayan a clases.
-Pero..
-Nada de peros, vayan.- la enfermera no me dejo protestar.
Fui a clases, enojado, muy enojado diria yo, pero como otra vez teníamos historia (mi materia favorita) me relajé un poco.
-Bien comiencen con el trabajo, al final de la clase los van a presentar y espero que tengan ya armados sus grupos.- el profesor
No estaba Miki, pero no me molestaba hacerlo solo. Es mas, lo prefería así.
-Profesor.- llamo el chico de pueblo.- Mi compañero tuvo que irse a casa con otro.. por un percance.
-Oh! si me notificaron sobre Leon y Chool.- dijo pensativo.- pues busca otra pareja.
-No creo que haya nadie disponible.- le contestó.
El profesor miro a todos y su mirada se detuvo en mi.
No no no no.
-¿Tu con quien haces el trabajo, Aron?.- me pregunto.
-Mi compañero se retiro.- conteste.
-Bueno hazlo con Gabriel y no quiero un no como respuesta, a los trabajos de mi clase se los hace en pareja.- El profesor sabia que iba a protestar.
¡Lo que me faltaba! tenia que trabajar con el niñato ese. El me miro y frunció el ceño, al parecer tampoco le gustaba la idea.
-Se que no quieres trabajar conmigo.- me dijo sorprendiéndome.- Pero parece que no hay otra opción, solo terminemos rápido y listo.
-Esta bien.- dije en un largo suspiro.
Lo unico bueno era que no debia moverme mucho, ya que nos sentabamos al lado, juntamos nuestras mesas y comenzamos a trabajar.
Para mi sorpresa el chico sabia igual o mas sobre que historia que yo mismo, y así no tardamos mas de 20 minutos en terminar.
-Iré a decirle al profesor que ya terminamos.- dijo en un intento de levantarse, pero tomé su muñeca.
-No seas idiota.. si le dices que terminamos, le reprochara al resto por no terminar tan rápido como nosotros.
-¿Y cual es el problema? tendría razón, el trabajo esta demasiado fácil.
-¿Quieres ser odiados por todos? pues yo no, así que esperemos a que la mayoría termine.
-Al parecer te importa mucho lo que los demás piensen de ti.
-Cállate.
-Como quieras.
Lo ví poner los ojos en blanco, pero no le reproché nada.
Esperamos unos 20 minutos más, y el profesor nos llamo a exponer. Me desvolvi muy bien , que quede satisfecho de mi trabajo en presentar el tema, al igual que lo hizo mi compañero.
Me sorprendió bastante, el chico si era inteligente.
-¡Muy bien!.- nos aplaudía el profesor, que fue el único que nos escucho, el resto estaba durmiendo en sus asientos.- Los felicito chicos, la mejor exposición que escuché en años, sin dudas. Me gusta como trabajaron, espero que en un futuro hagamos proyectos juntos.
Al pasar otro grupo, fuí hasta mi mesa y la separé de la otra, nos sentamos y ninguno de los dos nos miramos. Yo solo hice como si no existiera.
El resto termino de exponer, pero no escuche, todos eran una bola de idiotas, con trabajos mediocres.
Las clases teminaron por fin, y salí practicamente corriendo del lugar
Camino a la parada del bus, iba de buen humor, pero de repente recordé lo que paso con Miki así que le mande un mensaje.
"¿Como estas Miki?"
El no tardo en responder.
Miki: Estoy bien, ahora Geor me hace compañía, gracias por preocuparte y llevarme a la enfermería, te debo una.
En lugar de emocionarme, ese mensaje me cabreó, me sentí estupido.
No había nadie alrededor, apreté los puños y mi palabras salieron solas.
-QUE HACE ESE IMBÉCIL CON EL AUN? LO ODIO, PRIMERO ME INTERRUMPE CUANDO ESTOY POR BESAS A Miki! LUEGO SE VA CON EL A SU CASA, CUANDO DEBERÍA SER YO, Y PARA ODIARLO MAS, POR SU CULPA TUVE QUE TRABAJAR CON ESE ESTÚPIDO NIÑO DE PUEBLO! LO ODIO LO ODIO, GEORGER, GEROGRE O COMO SE LLAME..
Me descargué, sabia que eso haría sentirme mejor.
-Es George, idiota y yo me llamo Gabriel.- escuché una voz a mis espaldas.- Ah! otra cosa, no deberías gritar así cosas tan comprometedoras, aquí en la calle.
Gire y quede paralizado al ver al castaño cruzado de brazos mirándome.