Abrí la puerta de casa y me encontré a Miki sentado en el sofá, mi madre estaba a su lado, tomando un jugo. -Perdon, tuve un percance... - No te preocupes.- dijo sin molestarse en sonreír.- Acabo de llegar. Mamá se puso de pie.- ¿Están por salir?. -Si. -Antes de que se vayan pasa por la cocina Aron, debo darte algo.- ella miró a Miki.- Hasta pronto Miki, puedes venir cuando quieras. -Gracias. Mamá se retiró de la sala y yo tomé su lugar en el sofá. -¿Estas bien? ¿Dónde irás?. -A casa de mis abuelos paternos. Ellos están aquí en la Ciudad, por lo que no me iré muy lejos. -Ya veo, y.. ¿Tu madre ya sabe?. - Ahora debe estar enterándose, papá dijo que hablaría con ella. -Oh bueno, voy a hablar con mi madre, ya vuelvo y vamos. -Está bien. Fui hasta donde estaba mamá, y me la en

