Gaby Los huevos ya estaban listos, lo saqué la sartén, y coloqué uno en cada recipiente de almuerzo. -Solo faltan cortar los tomates.- canté tomando los tomates. Los puse sobre la tabla de picar, y los corté en pequeños cubitos. -¿Tu preparando el almuerzo?.- mamá entró a la cocina, aún tenía su pijama puesto. - Es que también debo hacer el de Aron. -¿Por que?.- preguntó ella.- ¿Es tu novio?. Giré para mirarla indignado. -¿Como crees que me puede gustar alguien tan feo? -Aron es un chico muy guapo.- dijo ella sentándose. -Pues no para mi.- di media para cerrar los recipientes y guardarlos en una bolsa. -¿Y por que le haces el almuerzo?. -Perdi una apuesta.- suspiré. Tomé la bolsa y la coloqué en la mochila. -¿Qué apuesta?. - Todo quieres saber.- reí, y me fui a sentar a su l

