Aron Las palabras de esos imbéciles aún estaban en mi cabeza, pero con cada tragó que le daba a mi bebida, desaparecían poco a poco. Miré a Gabriel , que ya no tenía lágrimas en sus ojos, ni el rostro triste. Bebió otro tragó de la cerveza y sonrió. Sus mejillas estaban rojas, supongo que por el alcohol. -¿Puedo ir ya?.- preguntó entre risitas mientras ponía sus antebrazos en mis hombros, el vaso frío tocó mi nuca. -Espera un poco más, Gaby.- le dije al oido mientras con mi mano libre tomé su cadera para moverlo. Seguíamos bailando. - Tu no quieres que me separe de ti.- dijo Gabriel bebiendo un poco más. - Nos estamos divirtiendo ¿Por qué quieres irte? - Tu dijiste que vaya a enfrentarlos.- hizo voz infantil y me reí. De un sólo trago, terminé la cerveza y dejé el vaso en la m

