Gabriel Mamá me miraba con una sonrisa en el rostro, pero sólo luego de unos minutos se atrevió a preguntarme. -¿Por qué levantado tan temprano? ¿Por qué tan bien vestido? Y ¿Por qué tan nervioso?. - Me dormí temprano anoche, estoy vestido como siempre y no estoy nervioso.- dije intentando no sonar afectado por sus palabras. Ella rió. -Cariño soy tu madre y te conozco, las dos primeras cosas son mentira y la tercera.. ¿Cómo puedes decir que no estás nervioso si esas mordiendo tus uñas? Rápidamente bajé mis manos de la mesa y me sonrojé demasiado. Odiaba que eso me sucediera. El timbre me salvó y me levanté inmediatamente para ir abrir, dejando atrás la risa de mamá. Sabía de quien se trataba, obviamente era el. Abrí la puerta y salí. -Hola.- dijo Aron con un tonto tranquilo.

