Capítulo 35: El cazador resultó la presa

1477 Palabras

—¡Mientes! —exclamó Grecia, tenía los ojos temblorosos, su corazón latía como condenado. Jacques sonrió malicioso. —Supongo que es imposible hacerte razonar, le suele pasar a todas las mujeres de Egan, no creas que él te ama, patito feo, ¿sabes lo que pasa? A él le gusta demostrar su valor, le gusta demostrar que cualquier mujer está rendida a sus pies, y tú, no ibas a ser la excepción, por eso, cuando supo lo que yo siento por ti, hizo todo esto. —¿Qué? —Le dije a Egan que para mí no eras una más, cuando nos vio tan juntos, vino y me reclamó, le dije la verdad, que eras alguien importante para mí, porque fuiste capaz de pensar en mí, darme un regalo escuchando mis deseos, pensaste en mí; por lo visto odió eso más de lo que me lo demostró, porque me dijo que no eras nadie, que eras sol

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR