Punto de vista de Damián Abro los ojos cuando siento la repentina entrada de la luz del sol en mi habitación. El flash está directamente sobre mi cara y sé que hay alguien detrás. Tan pronto como ajusto mis ojos a la luz brillante, Paige deja caer un archivo grande sobre mi cama, casi abofeteándome la cara. La miro mientras ella está de pie con los brazos en jarras. Bostezo ruidosamente y me siento erguido, apoyando la cabeza en la cabecera. Me pregunto qué pasa ahora. La semana pasada nos peleamos por la chica con la que tuve sexo en el club. Nos peleamos casi todas las semanas, ella me acusa de serle infiel o se queja de que no le presto suficiente atención. Le encanta regañar y la he amenazado con divorciarse si vuelve a hacerlo. Me casé con ella por una razón, no porque realmente

