Angelo sintió su corazón oprimirse dentro de su pecho ante las palabras de la doctora. Era algo que esperaba que sucediera, pero escuchar a voz viva que sería padre dentro de pocos meses era una sensación distinta, como si el mundo que conocía hasta ahora dejaba de ser y se transformaba completamente ante sus ojos. Un hijo, una familia. El sueño que una vez se vio truncado hoy era realidad y por azares o deseos del destino la formaría con Mía Black. Mia observó el rostro de Angelo, podía jurar que estaba a punto de desmayarse allí mismo. Apretó su mano para llamar su atención. Él la miró y el amor reflejado en sus ojos hizo saltar su pecho con emoción, no había duda alguna que él estaba deseando que el resultado fuera positivo. —¡Estamos embarazados! —exclamó Angelo cuando finalmente pud

