Capítulo 11. La asistente del Diablo

1815 Palabras

Mía permaneció quieta, tan quieta como la estatua de Juana de Arco en París, mientras su cerebro trataba de procesar lo que allí había ocurrido. ¡¿Cómo que su asistente? ¿Se había vuelto completamente loco?! Era evidente que no se toleraban, que no podían estar en una misma habitación sin que las chispas saltaran y terminaran matándose con o sin razón. —¿Mía? ¡Mía! —El grito y la mano de Louisa habían logrado sacarla de esa conmoción en la que se había sumergido. —Lo siento, ¿Qué me decías? —preguntó dirigiendo su mirada hacia Louisa y Donovan. —Donovan decía que: no estás obligada a aceptar ser su asistente y si me permites darte un consejo, será mejor que vayas con mi hermano, no confió en Angelo—expresó con preocupación. —Te agradezco el consejo Louisa, pero no le tengo miedo, si lo

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR