La semana que pasa intento distraer mis pensamientos de aquel pañuelo, pero se me es imposible. Lo único que hice con respecto a eso fue quemarlo en cuanto mi padre no estuvo en casa y no se lo comenté a nadie que no sea Zeus. Quien sea tan psicópata para amenazarme de esa manera definitivamente no quiere que yo esté investigando y ese es el gusto que le daré con tal de que me deje en paz, no me importa qué tanto tenga que seguir ignorando mis amigos de la escuela. No le respondí el teléfono a Dante; he evitado a toda costa estar con Alice a solas y en las horas de almuerzo he intentado sentarme con Haley, Ulisse, Rebecca y Alice solamente si están todos juntos. Pero supongo que mis habilidades actorales no están tan desarrolladas como deberían estar, y ya están comenzando a sospecha

