Dos años después. — ¿Es normal que un lugar sea así de caluroso?— pregunta Frances. Yo suelto una pequeña risa por lo bajo— ¿por qué todos están con abrigos? ¿es legal siquiera usar abrigo en un lugar como este? — Supongo que sí— murmuro. A lo lejos, el traje de mi madre se ve reluciente y Amélie y Boo están tan peinados que pareciera como si estuvieran yendo a un matrimonio. Ellos parecen estar igual de desesperados que Frances por el calor, pero, a diferencia de mi hermana pequeña, lo disimulan a la perfección. — ¿No vendrá tu amiga de la universidad?— pregunta la muchacha— aquella de cabellos gruesos. Yo suelto una ruidosa carcajada. — En primer lugar, no son cabellos gruesos, Frances. Son rastas— le explico— y en segundo lugar, allí viene. Avery se acerca a lo lejos con una so
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