| MELISSA | Puede que sea la primera vez que me siento aliviada de verlo, pero lo estoy. Mark es muchas cosas, y Dios sabe que tenemos problemas, pero de una cosa estoy segura. Hará todo lo que esté a su alcance para salvarnos el trasero, y lo suyo es mucho. —Zane, subete a la escalera y levanta las dos capas superiores. Brandon, toma las dos siguientes y yo moveré esta inferior al centro, para que se centre de nuevo. A la cuenta de tres— Ni siquiera puedo girar la cabeza sin cubrirme la cara por completo con glaseado, pero escucho el sonido de una escalera de tijera que se despliega, los pies suben, Mark da más instrucciones. —¿Lo entendiste?— —Eso creo— —Está bien. Uno, Dos. ¡Tres!— El peso del pastel se levanta de mí. Se siente como un milagro, porque resulta que el pastel es bast

