REACHEL
Justo cuando nos separaban solo unos centímetros de distancia algo ocurrió.
- ¡¿Qué es esto?! – Elisa se encontraba en la puerta muy enojada, Christopher rápidamente se separó de mí y volteó a verla
- Elisa ¿Qué haces aquí? – le preguntó sorprendido
- Aún no contestas mi pregunta Christopher – respondió mientras cruzaba los brazos
- Elisa no entiendas mal – le dije y al mismo tiempo me pare del sofá
- Tú cállate, porque no estoy hablando contigo
- No me hables así, no he hecho nada en verdad – alcé un poco la voz, estaba molesta
- ¿Por qué no puedo hablarte así? Si mira nada más, ya se suponía que alguien como tú fuera a hacer esto – dijo mientras se acercaba hacia mí
- ¿A qué te refieres con alguien como yo? – le pregunté
- Sí, alguien de tu clase – contestó con un tono muy engreído
- La clase social no tiene nada que ver en esto – le dije con lágrimas en los ojos
- Ay por favor, si fueras una persona valores, entonces ¿por qué estabas besando a mi novio?
- Elisa, ya basta – interrumpió Christopher – No nos besamos y de haber sucedido, hubiera sido mi culpa, yo fui quien la quería besar
- Christopher ¿estás hablando enserio?
- Perdóname Elisa, pero tú y yo sabemos que somos novios por que tus padres hablaron con los míos para que nuestro futuro fuera “prospero” – Christopher me miró apenado – Lo siento Reachel
Me fui un poco molesta de la casa de Christopher y a medio camino comencé a llorar, cuando llegué a mi casa no encontré a mi madre, tal vez se había ido a comprar y agradecí por ello, no quería que me viera así.
Al día siguiente mi madre me despertó muy tempano y me decía que me buscaban, así que decidí ir a ver quién era.
- Hola Reachel
- Christopher ¿qué haces aquí?
- Ven, vamos – me dijo mientras me tomaba de la mano
-No, espera. Debo pedir permiso
- No te preocupes, ya le pedí permiso
- ¿Por qué? – en ese instante tenía muchas preguntas, pero él no me respondió ninguna. Me llevó en dirección al centro y después de caminar, me soltó de la mano
- Llegamos
- ¿Qué hacemos en la plaza?
- Quiero platicar contigo, hay tantas cosas que…
- Si lo dices por lo de ayer, no te preocupes, no es necesario hablar de eso – le dije mientras miraba hacia en suelo
- Pero es necesario hablar de ello
- Gracias por decirle a tu novia que tú fuiste el que me quería besar. De no haber intervenido, tal vez me hubiera golpeado – traté de sonreí pero no pude
- ¿Qué? ¿Enserio crees que le mentía? – Lo miré confundida - Para empezar ella ya no es más mi novia, y no mentía, en realidad si te quería besar
Traté de decir algo pero mi voz no salió. Sentí mis orejas calientes de lo apenada que me sentía, pero estaba un poco feliz y emocionada. Christopher esperó a que dijera algo, pero en su lugar hubo un momento de silencio, por lo que Christopher se levantó y se paró enfrente de mí.
- ¿Qué haces? – tartamudee mientras se sentaba frente de mí y me tomaba las manos
- Reachel – al decir mi nombre hizo una pequeña pausa y después prosiguió – Siempre me has gustado, y mucho, lo digo realmente… ¿Quieres ser mi novia?
Mis ojos se pusieron llorosos al escucharlo, no podía creerlo, al fin pensaba que los sueños si se podían hacer realidad.
- Sí – le respondí mientras una lágrima resbalaba por mi mejilla. Él me sonrió y me abrazo.
- Te quiero mucho, Reachel – Me susurró
Nos quedamos en la plaza un buen rato, pero como ya oscurecía decidimos regresar a nuestras casas. Christopher me pasó a dejar y al parecer mi madre ya sabía todo
- Buenas noches señora – le dijo Christopher a mi madre
- Buenas noches – respondió mi madre muy amablemente – ¿Ya está hecho?
- ¿Qué? … Ah sí, ya está todo listo
- Me alegro – mi madre nos miró y sonrió. No sabía de qué hablaban, así que decidí preguntar
- ¿Qué está pasando?
- Ya es tarde Christopher, es mejor que te vayas o tus padres te regañaran – le dijo mi madre
Él solo asintió y se fue. Yo aún tenía la duda así que le volví a preguntar a mi madre de que hablaban. Ella me habló y me dijo que me sentara en la cocina, me senté y esperé a que hablara.
- Espero y que esto no afecte en tu rendimiento escolar – me dijo muy seria
- ¿De qué hablas? – le dije confundida
- Ay no te hagas hija, yo ya sé todo. No te preocupes Christopher me dijo
Por más que trataba de hablar no podía, no me salía ninguna palabra. Mi madre se me quedo viendo y me dijo: - Ya dime algo, no te voy a regañar, ya te dije que Christopher me pidió permiso para que salieras con él
- ¿Qué? – al fin pude decir algo. Mi madre me contó todo, al parecer Christopher llegó a mi casa desde temprano y le empezó a contar a mi madre todo lo que él pensaba sobre mí, mi madre al oír todo lo que le dijo quedo cautivada. Así que autorizó para que fuéramos pareja.
- Hija ya es tarde, deberías dormir
- Sí, buenas noches – le respondí mientras me iba para mi cuarto
Al día siguiente me levanté alrededor de las seis treinta, trate de arreglarme lo mejor posible para ir a la escuela. Cuando entré a mi salón no sabía que hacer o cómo actuar debido a que ahí estaba Christopher; él al verme me sonrió, se levantó de su asiento y se acercó a mí, me tomó de la mano y me llevó rumbo a su lugar. Admito que estaba un poco asustada ya que era la primera vez que alguien me tomaba la mano y sobre todo, era mi primer novio.
- Christopher, ese no es mi asiento – le dije mientras lo miraba
- Sí, a partir de ahora este va a ser tu asiento
-Pero ese lugar…
- Te voy a decir la verdad Reachel – hizo una pausa y después prosiguió – Ahora que somos… bueno... Ya sabes… novios, me gustaría que no te alejaras de mí, por eso le pedí a nuestro compañero que se sentaba enfrente de mí que te cambiara de lugar y claro que él aceptó
Dentro de mi mente me dije a mi misma “Tranquila… no grites”. Estaba tan emocionada y agradecido, así que solo lo abracé y le di un beso en la mejilla, él se sonrojó mucho y me susurró “Te quiero” mientras me abrazaba, pero esa alegría se derrumbó en un instante.
- Pero mira quien está aquí, la roba novios – Elisa se acercaba muy intimidante hacia nosotros
- ¿Qué es lo que has dicho? – Respondió enfurecido Christopher
- Christopher, tranquilo, es mejor que nos sentemos… Por favor – le susurré, no quería que se armara un escándalo y mucho menos quería ser el centro de atención
- Ah, cierto, se me olvidaba que ahora tienes alguien que te defienda. Pero te diré algo Reachel, solo te lo voy a decir para que no digas que te odio, lo cual es cierto, pero en fin… Christopher solo juega contigo sabes, él y yo acordamos que no era capaz de enamorar a alguien como tú
- ¡Ya basta Elisa! Deja de mentir y solo siéntate en tu lugar – Dijo Christopher alzando más su voz
Elisa solo soltó una carcajada y dijo entre dientes: - Claro, entonces… ¿No te importa si le enseño la grabación en donde dijiste todo lo que creías de ella? – respondió mientras sacaba su celular de su bolsillo
- ¿Lo grabaste? – dijo confundido
- Christopher ¿de qué habla Elisa? – pregunté a punto de soltar lágrimas. No podía creer que apenas llevábamos un día de ser novios y ya teníamos mal entendidos.
- Reachel, no es lo que crees. Por favor déjame explicarte ¿si?
Yo no me pude contener más y salí corriendo, una vez fuera de ahí me fui directo a las canchas y me la pasé llorando y pensando en lo que habían dicho. Al poco rato vi a Christopher quien me estaba buscando, como no quería que me encontrara me escondí detrás de unos botes. Se la pasó buscándome un buen rato y después se tiró al suelo y se comenzó a maldecir, poco a poco se fue acercando a los botes y se recargó en ellos
- ¿Estás bien? – Creí que Christopher iba a reconocerme, pero no fue así
- No realmente. Apenas ayer comencé una relación con una persona muy hermosa e inteligente, pero debido a mi ex novia se armó un mal entendido hoy en la mañana
- ¿Qué mal entendido era?
- No sé por qué se lo cuento a un extraño, pero verá… mi padre es accionista de una empresa y el padre de mi ex novia igual. Así que los dos acordaron en que debíamos estar juntos para incrementar ganancias y eso, claro siempre y cuando los dos nos gustemos. Pero es obvio que ella no me gustaba, traté de terminar con ella porque realmente no la quería, me gustaba Reachel mi novia, bueno creo que a partir de hace un rato ya no lo es más… El punto es que el padre de Elisa me obligó a que no la dejara, ella me amenazó con hacer que el trabajo de mi padre se arruinara si no decía cosas malas de Reachel. Creí que solo era decirlo para que Elisa se sintiera mejor, pero ella grabó todo. Llegó un punto en el que me harté y les conté todo a mis padres, ellos me dijeron que tenía toda la autorización para estar con quien yo quiera y por esa razón le pedí ayer a Reachel que saliera conmigo… pero soy un completo tonto por haber dicho eso de ella, aunque era una mentira, no debí aceptar – Término de decir eso y yo comencé a llorar. Me sentía mal por haber actuado así y salir corriendo del salón sin ninguna explicación, así que salí de detrás de los botes
- Perdóname por favor fue mi error el no haberte escuchado, te quiero mucho Christopher – lo abracé y él también lo hizo. Después de calmarnos un poco volvimos a nuestro salón.
1 Mes Después
REACHEL
Hoy fue una fecha muy importante, ya que estaba cumpliendo un mes desde comencé a salir con Christopher. En este día tan especial me levanté muy temprano ya que quería estar arreglada para cuando él llegara, como a las nueve y media ya estaba lista, pero por lo visto Christopher aún no; era muy raro que él aún no llegara, normalmente es muy puntual y mucho más en días especiales como hoy. A las once de la mañana me llegó un mensaje de Christopher
“Reachel, perdóname, pero se me hizo un poco tarde. Es que estaba ayudando a mi padre a acomodar sus cosas en su nueva oficina, enserio lo siento mucho, que te parece si más al rato como a las tres de la tarde nos vemos en la plaza. Te quiero mucho, nos vemos allá”
A decir verdad, me moleste un poco ya que Christopher siempre me decía por mi nombre cuando las demás parejas tenían apodos cariñosos, pero al final comprendí que todo tiene que llegar a su tiempo, también podría ser que a Christopher le guste mi nombre y por esa razón no me pone ningún apodo.
Las horas pasaron y a las dos me fui de mi casa, sé que me fui muy temprano ya que nos citamos a las tres, pero él era mi primer novio y no sé muy bien cómo funcionan estas cosas, además quería ir tranquila y no quería que las prisas me alcanzaran. Llegué exactamente a las tres a la plaza, pero no veía a Christopher, lo único que se me venía a la cabeza fue que me había dejado plantada, los nervios me comenzaban a ganar así que para calmarme me repetía innumerables veces “Tranquila, tal vez todavía no le termina de ayudar a su padre o quizás ya venga en camino, así que tranquilízate, él jamás te dejaría aquí”. De nuevo llevaba quince minutos de retraso, cuando de pronto vi que mucha gente se estaba acercando a una parte de la plaza y murmuraban cosas, así que para distraerme un poco me fui acercando, me sorprendí mucho cuando escuché la voz de Christopher
- Se solicita a la mejor novia de todo el mundo, por favor la mejor novia que se presente aquí – Al escucharlo me puse mucho más nerviosa y me fui abriendo paso entre la gente, todas las personas se me quedaban viendo.
Una vez que llegué donde estaba Christopher observé todo lo que había a nuestro alrededor y lo que vi me dejo maravillada, había un cartel enorme con muchas cosas escritas, al terminar de leerlo me puse a llorar y lo mire por un par de segundos y después lo abracé. Al abrazarlo toda la gente que había alrededor comenzó a aplaudir, no me gustaba ser el centro de atención, pero estaba muy feliz. En ese instante pensé “Sin duda este es mi mejor día”