Guillermo se quedó pensativo, Ana se había ido, miro a Carolina que se acercó a querer hablarle, puso su mano frente a ella para callarla. — No te quiero ver, salí de mi vista! — Se sentó y se prendió un cigarrillo, tocaba su cuello con la mano que tenía libre, recordando el incidente de antes, no pensó que tuviera ese tipo de reacción hacia él, Federico estaba dispuesto a golpearlo y no fue nada cuidadoso, todavía sentía la presión que ejerció sobre su cuerpo, suspiro. Y Ana, como lo defendió sin achicarse, jamás había objetado por nada hasta hoy. El valoraba la valentía de un hombre, no le importó que fuera el padre, estaba dispuesto a golpearlo, bueno, él hubiese actuado igual o peor si el padre de Inés la golpeaba, al parecer su hija estaba en buenas manos!, quien no quiere alguien

