Fred dejó el país una semana después al dejar todo en orden. Ya habían pasado casi dos meses desde su partida, había cambiado su número telefónico y sólo dos personas lo sabían. Eliot e Ivana. Eliot y Fred a pesar de la distancia mantenían viva esa gran amistad, ambos se apreciaban como familiares. Diana tenía ya un mes de estarlo buscando hasta por debajo de las piedras. Era tal su anhelo de encontrarlo que su vida cambió, dejó aquellas malas costumbres y sus salidas furtivas con otros tipos. Se sentía desesperada pero no se atrevía a llamarlo, la única solución que encontró fue preguntárselo a Eliot. Eliot estaba por volver de Costa del Sol, se había ido desde hacía dos semanas. Esperó ansiosa su regreso, llegó casi a medio día a La Mercedes. —Creí que ya no vendrías. Eliot sonri

