Dos niñas

1261 Palabras

Estoy completamente enfadada; aún no puedo creer que hayan dejado libre al miserable de John Chrysler. Me encuentro hablando con Alfredo y Karina en mi casa. —Mi amor, no quiero que te preocupes. Si ese imbécil intenta acercarse, yo lo mataré —dice Alfredo, con los ojos llenos de furia.— No dejaré que te lastime ni a ti ni a mis hijos. —Por favor, no hagan nada imprudente, Aisa. Apelaremos. Yo te aseguro que John pagará por lo que ha hecho —responde Karina, tratando de calmarme con un tono firme. —Yo no confío en las autoridades, Karina. Aún no puedo creer lo que me hizo mi propia prima. Es evidente que no harán nada hasta que ese sujeto pase todos los límites —contesto, sintiendo cómo la rabia se mezcla con la desesperanza. —John no puede acercarse a ti. La orden de restricción está v

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR