BELLA Cuando desperté sentía mi cuerpo pesado y apenas y podía hablar, mi mamá me ayudo a comer algo u con una llamada para Leo, todos estamos bien y el hombre que estaba tras de mí ya no existe así que estaba más tranquila. Pase una semana con medicamento para descansar, pero aun así los pocos momentos que pasaba despierta mi mamá me ayudaba para hablar con Leo. Leo está bien, recuperándose de sus heridas y eso me llena de mucha tranquilidad, ya estando mejor y con más energía al fin pude levantarme de la cama. Mientras desayunaba por fin él la mesa del jardín de mi abuelo Ilias mi papá llegó con apolo y se sentó junto a mí. —Me alegra que estés mejor pequeña, tenemos mucho de que hablar —mi papá dejó un beso en mi frente y se sentó a mi lado. —Si papá, tenemos mucho de que hablar —

