62. La tengo comiendo de mi mano. Por las complicaciones del disparo que he recibido me tienen bajo un estricto control médico, ya me dieron el alta, pero los médicos no me sacan el ojo. Por eso es que no puedo hacer las cosas por mí misma… Amanda, la madre de Brian viene a verme a menudo, se siente culpable por lo que me ha pasado y no se cansa de repetir que me apoya y que me tiene en estima, la tengo comiendo de mi mano, sin su esposo, ha resultado demasiado fácil influenciarla y hacerla poner de mi parte. —¿Cómo te sientes hoy, querida? —me dice acomodando el ramo de rosas blancas y el canastón de dátiles traídos de la India, que tanto me gustan y ella lo sabe. Tomo uno y lo llevo a mi boca. Luego de disfrutar del sabor dulce respondo. Alguna vez, con su esposo me puse a jugar a

