—CALUM— sonreí satánicamente entrando a la cocina con una sartén reluciente entre mis manos—. No te escondas de mí— canturreé. Abrí la puerta del refrigerador, viéndolo hecho bolita en el interior. Tragó saliva al verme con expresión de psicópata asesina. —Holi. —¿EN QUÉ DEMONIOS ESTABAS PENSANDO?— grité golpeándolo con mi arma mortal y tomándolo de los tobillos para arrastrarlo fuera de ahí. Gritó. —NO, NO, SUÉLTAME. AUXILIO— chilló dejando líneas marcadas en el piso debido a sus uñas. —CÁLLATE. Me tiró una piña a la cara. —LIBERA A DYLAN, SER DIABÓLICO DEL INFRAMUNDO. —MALDITO SEAS, CALUM, ESO ME DOLIÓ. —POR LA VIRGEN, FUI MALDITO POR LA BRUJA ENDEMONIADA. —CÁLMATE. —THE POWER OF CHRIST COMPELS YOU. —Chist— lo interrumpí—. Creo que me rompiste la nariz con esa piña. De acuerdo

