—Llegamos— dijo Jodie, entrando por la puerta trasera con Max siguiéndola cargado de pasteles. Se lanzó a abrazar a Ashton haciéndolo sonreír—. Te extrañaba, bombón. Tomé la revista del sofá y busqué el artículo de la sonrisas. ¿Cuál era la que indicaba coqueteo? «SONRISA NÚMERO CUARENTA Y NUEVE: ¿FUERON A UN CIRCO PERO ÉL NO QUIERE DECIRTE QUE LE TIENE MIEDO AL PAYASO?». Suspiré. ¿Qué clase de sonrisa era esa? —¿Te quedarás a cenar, cierto?— preguntó Jodie mirando a Ashton. Él asintió—. ¡Genial! Tú descansa. Prepararé la comida con Max. Mientras tanto podrían subir a tu habitación, Dylan, ¿qué te parece? —Vale— acepté nerviosa. Le indiqué a Ashton que me siguiera hasta el segundo piso de la casa. —¿QUÉ TE CREES OBLIGÁNDOME A IR A COMPRAR PASTEL?— gritó exasperada Jodie desde la cocina

