Siempre había odiado el hecho de que sabía que había dado mi primer beso, pero jamás me había enterado de cuándo o con quién, ni siquiera cómo. Era como un fragmento borroso en mi memoria, y me parecía estúpido porque todos me decían que el primer beso era algo que tenías que recordar, algo que aunque quisieras olvidar jamás lograrías hacerlo porque era una primera vez, y el hecho de que era la primera vez que probabas algo, lo hacía único y memorable. Pero llevaba años tratando de recordarlo y ya me empezaba a resignar a la odiosa idea de que tal vez lo había olvidado porque había sido demasiado horrible. Me había dado un beso con el hermano del chico guapo en una fiesta de Andy y tampoco era capaz de recordar cómo había sido. Y lo único que podía pensar en ese mismo instante mientras pro

