Corban cayó con fuerza en el suelo después de la patada que le dieron en el costado izquierdo, pero no tuvo tiempo de defenderse, su grito se escuchó al instante que el chorro de sangre bañó gran parte del suelo. Le habían arrancado la v***a. Gritaba por dolor, pero también por asombro. Le habían arrancado su masculinidad con tanta facilidad que le parecía increíble. ¿Cómo lo habían podido atacar de esa manera? ¿Dónde estaban sus guardianes? ¿Por qué el hombre que se supone estaba en desventaja ahora está ahí ante él mirándolo con ojos rojos y la ira recorriendo su cuerpo? ¿Cómo es que todavía tiene su v***a en la mano apretándola tan fuerte que casi se deshace entre sus dedos? ―Como no tienes v***a. ―Lanzó el inservible trozo de carne sobre la cara del dueño. ―¡Te voy a meter una lanza

