Tyler y Ian se encontraban parados frente a la reconstruida mansión Hale, había decidido reconstruirla poco después de que los chicos que se fueran a la universidad y Tyler volvieran al pueblo para quedarse; estaban esperando a la manada. Los primeros autos llegaron, de ellos salieron los ya no tan chicos miembros de la manada, los adolescentes se habían ido dejando a unos hombre de 24 y 25 años. - ¡Tyler! ¡Ian! – los saludó un sonriente Scott tomando la mano de Arden, quien les mostró una dulce sonrisa - ¿Nos extrañaron? – preguntó Erika divertida mientras que Vernon solo ponía los ojos en blanco pero había una sonrisa en su rostro - Bienvenidos – los saludó Ian, había extrañado a todos los cachorros aunque se entristeció un poco al no ver a su pequeño cachorro; Noah

