Cuando Sofía se fue, los demás se quedaron hablando un buen rato. Cuando la acompaño Selene a la entrada uno de los guardaespaldas les dice. — Ya nos vamos señora, — Si Santiago no vamos, y ya. — Voy por el auto aquí hay demasiados hombre, parece que aparte de usted hay otros guardaespaldas más. — Esos hombres que ven por allí, son del príncipe Mario vienen con mi prima Elisa, y ahora vamos Santiago quiero llegar a casa. — Si señora. — Estás enojada Sofía con todo lo que hablaron aquí. — No se Selene esto no lo comprendo, menos lo entiendo, no se porque tía Giovanna hizo todo esto, y en mi caso que se vaya todo al demonio. Ya no me interesa nada solo la niña y mi marido, me gustaría ser feliz en mi vida. — Lo siento tanto Sofía, no me gusta que te vayas así, si todavía no han resue

