Steve ¿Con quién de mi familia se acostó Carla? La pregunta martilleaba en mi cabeza sin piedad, como un eco imposible de silenciar. Bajé las escaleras casi a trompicones, mis pasos pesados resonando en el silencio opresivo del edificio. La rabia me consumía por dentro, una furia sorda que se mezclaba con una punzada de celos lacerante. Al salir, el aire frío de la calle me golpeó el rostro, pero ni siquiera eso logró calmarme. Me apoyé contra una pared, cerrando los ojos un instante mientras intentaba ordenar el caos en mi mente. Sabía que Viola no era mi hija. Sabía que Carla me había engañado con clientes del club y con quién sabe quién más. Pero había intentado convencerme de que podía soportarlo. Me creí preparado para esa verdad amarga, para el peso de una traición que, aunque do

