Anthony parecía frío y cruel en apariencia, pero en el fondo, aún se preocupaba por Katherine. Este hecho supuso un duro golpe para Sofía. —Anthony—. Sofía forzó una sonrisa, tratando de recuperar su corazón. —Soy yo, Sofía... Esperaba que su voz suave provocara una respuesta por su parte, pero apenas fue efectiva. Con las cejas fruncidas, Anthony volvió a cerrar los ojos, como inmerso en una pesadilla, incapaz de relajarse. El corazón de Sofía se hundió en la oscuridad. ¡Katherine! ¡Siempre fue Katherine! ¿Qué tenía Katherine que hacía vacilar incluso a alguien como Anthony? Sofía había hecho todo lo posible para que Anthony perdiera la esperanza en Katherine, incluso a costa de sí misma. Accidentes de coche, secuestros, la muerte de Richard. Sofía no había perdido ninguna oportuni

