88 Gracias a la información recibida la policía consiguió organizar las operaciones que, en el transcurso de algunos meses, llevaron al arresto de Mad Doctor y Farma. Cuando Stefano Zamagni decidió decírselo a Luigi Mazza, también para agradecérselo, el hombre todavía estaba en la celda de aislamiento. – ¿Hay esperanzas de que pueda salir pronto? –preguntó al policía. –No lo sé. Usted ha cometido un homicidio. Si consiguiese encontrar un buen abogado este podría intentar llegar a un acuerdo por buena conducta y quizás podría estar en libertad en poco tiempo. El hombre asintió, mientras Zamagni volvía a cerrar la puerta de su celda. Alejándose se despidió y le dijo que, posiblemente, podría intentar ayudarlo de alguna manera. Mazza estaba en la celda desde hacía un año, había perdido

